domingo, 31 de mayo de 2026

Cuarentaytresmil

Me dejan pasar
(Pensé al bajar del colectivo, luego de agradecer la cortesía)

Me dejan pasar
(Cuando hablan de sexo, colágeno, o de alguna otra fantasía)

Me dejan pasar
(Y me recuerdo ese al que los que sabían de futbol nunca elegían)

Me dejan pasar como colectivo lleno, cómo estación vacía, cómo tropezón que no fue caída.

Tengo cuarenta y dos para cuarenta y tres mil, y me siento ardiente mediodía. 

¿ME DEJAN PASAR?!
(empujo sus preciosos cuerpos tratando de abrirme paso hacia el escenario de una obra que para mí no terminó)

Me dejan pasar como al tiempo, 
suceder.

domingo, 5 de octubre de 2025

Atlas

Deposité sobre tus hombros todo el peso de mí mundo y me senté a esperar, impaciente, el torcer de la rodilla, la caída del cuerpo, la tensión en los músculos, un gesto, algo! 

Nada.
Se ve que mí mundo sólo me pesa a mí.

viernes, 5 de septiembre de 2025

Unboxing

A veces sueño que la caja se abre y el gato sale corriendo hacia la caja de al lado, se apoya en sus dos patitas de atrás y empieza a rascar la puerta con las de adelante hasta que logra abrirla, liberando a otro gato que hace lo mismo con la caja que tiene a su lado y entonces empiezo a creer que hay esperanza y que todos van a estar bien! y ahí es cuando empiezo a escuchar los golpes secos, que se repiten, cada vez más espaciados y distantes, hasta que ya no se escucha más nada salvo por el tenue sonido de unas uñitas rascando el interior de una caja. 

domingo, 2 de marzo de 2025

Cumulus

Estoy ahí donde el aire se convierte en agua, y no sé cuánto más pueda aguantar la respiración. 

miércoles, 26 de febrero de 2025

El mar

El mar tira y tira, y uno sabe que lo que él tiene para ofrecer nunca es gratis. Que detrás de cada invitación a entrar se esconde toda la violencia del mundo en forma de una ola que se está gestando. Uno sabe, pero igual entra.

martes, 7 de noviembre de 2023

Arterias

Los viejos vagones de madera de la línea A vinieron de Bélgica, cómo muchos otros antes que ellos, en busca de una segunda oportunidad. A la B llegaron de Japón y de España, todos con sueños de rodar. Han venido de China también y quién sabe de dónde más. Debajo de la piel de esta ciudad corren juntos hacia su corazón llevando y trayendo sangre cosmopolita. Buenos Aires es el subte, y es por eso que me enfurece cuando en navidad algún pariente de apellido italiano o español me explica entre vino y vino que tenemos que cerrar las fronteras.


Olor a viejo

Buenos Aires tiene olor a viejo, pero no ese olor que se desprende de aquello que dejamos descuidado, sin amor. Yo hablo del olor a chomba recién planchada en un domingo de dos ambientes en el que tu abuelo apagaba mal un cigarrillo y te enseñaba a jugar al ajedrez mientras tu abuela preparaba una tortilla de papa. Ese aroma a pulover de lana y yerba, a naftalina y Blem, a churrasco y a jazmín (que por algún motivo siempre me transporta a alguna guerra de bombuchas). Buenos Aires siempre va a tener olor a viejo, al menos para mi.